Zafiro

Zafiro

Entre todas las gemas preciosas, el Zafiro es de las que más impacto visual causan y de esas que nunca pasan desapercibidas en ningún lugar.

Se trata de una piedra cargada de simbolismo, de belleza y de usos prácticos, con un intenso color azul que llama siempre la atención. Eso sí, el Zafiro no es azul en exclusiva, ya que hay muchos tipos que puedes encontrar y que adoptan tonos amarillos e incluso transparentes. Para que puedas conocer mejor a esta piedra, te hemos preparado una guía sobre sus aspectos más importantes.

Qué es un Zafiro

Como todas las gemas preciosas, el Zafiro cuenta con una serie de características físicas que son las que lo definen en primer término.

Pertenece a la familia de un mineral llamado corindón, familia en la que también puedes encontrar otras piedras como el rubí. Es más, el Rubí y el Zafiro son exactamente lo mismo, aunque se diferencian en el color, rojo el primero y azul el segundo normalmente.

Si bajamos al nivel de los compuestos que forman esta gema, veremos que aquí sobresalen materiales como el aluminio, el hierro y el titanio, todo ello para crear una piedra tremendamente dura que consigue un nivel 9 en la escala de Mohs que se emplea para determinar la dureza de las gemas.

El Zafiro no se encuentra ni mucho menos en todo el mundo. Lo normal es que esté presente en yacimientos en los que hay presencia de rutilo, bauxita y hematita. En estos lugares es donde se da una mayor presencia de esta piedra preciosa de un intenso color azul.

De esta forma, los lugares con una presencia más destacada de este tipo de gema están normalmente en África, aunque esto no quita para que haya otros lugares en los que es posible encontrar esta piedra. Te hablamos de Tailandia, Cachemira en la India o Australia.

¿Por qué es azul el Zafiro?

Llegamos a una de las preguntas que seguro que te has hecho más de una vez. El Zafiro se identifica normalmente con un azul muy intenso, aunque lo cierto es que no tiene que ser de este color de forma obligada.

Es más, en la naturaleza se pueden encontrar Zafiros transparentes, amarillos y de otros muchos tonos.

¿Por qué? Como ya te apuntamos antes, el Zafiro es una piedra preciosa que pertenece a la familia del corindón. Lo que la hace diferente de otras gemas del mismo grupo, como el rubí, son las impurezas que hay en su interior.

Estas impurezas, que suelen presentarse en forma de óxidos y de otros compuestos similares, son las que dan el color característico a cada piedra. Así, ese color azul que identificamos normalmente con el Zafiro, no es más que el resultado de la acumulación de sustancias. Éstas hacen que el corindón pierda su pureza original.

Puede parecer curioso, pero realmente es la falta de pureza la que crea piedras únicas con unos colores intensos y realmente agradables. De ahí es de donde se deriva el encanto del Zafiro, del rubí o de cualquier otra gema que pertenezca a este grupo.

Tipos de Zafiros

Ya te hemos dicho que hay Zafiros de todo tipo y colores, aunque queremos que los conozcas mejor. Y de esta forma puedas tenerlos en cuenta cuando quieras una nueva gema o cuando te los encuentres en algún lugar. Estos son los más destacados:

  • Zafiro de agua: es el de color azul que más identificamos con el nombre de esta gema. Se extrae de bloques de Zafiro en bruto. Estos tienen que ser pulidos y tallados para alcanzar el color y el brillo que identifican a la gema.
  • Zafiro blanco: este es el corindón completamente cristalizado, incoloro y transparente. Muchos lo confunden con otras gemas como el diamante o con cualquier otra de apariencia transparente, aunque sus propiedades son completamente diferentes.
  • Zafiro amarillo: debido a las impurezas de su interior, esta gema adopta un tono dorado. Las impurezas lo convierten en una piedra que en apariencia es radicalmente distinta a un Zafiro convencional. El Zafiro de Padparadscha es de los más conocidos entre las variedades amarillas. También se presenta con tonos rosas y naranjas, lo que lo convierten en una joya repleta de personalidad y muy demandada, aunque es algo escasa.

No hemos querido incluir en la anterior lista al Zafiro sintético. Este, que se lleva fabricando desde principios del siglo XX, tiene más aplicaciones prácticas que estéticas. Debido a que alcanza una alta dureza, suele ser el material favorito en joyería para crear la pantalla de los relojes previa trituración y formación de un cristal compacto.

Sin embargo, este Zafiro sintético no se emplea casi nunca en joyería, ya que los que vienen buscando esta piedra preciosa quieren la exclusividad de la gema sacada de la propia naturaleza. Eso sí, los precios del Zafiro sintético son mucho más bajos, por lo que hay ocasiones en las que se emplea, aunque en piezas de poca importancia.

El uso del Zafiro en la joyería

El Zafiro ha sido siempre una de esas gemas que se han empleado en la joyería desde hace siglos. El azul especialmente es la variedad más buscada. No es raro encontrar estas joyas incrustadas en antiguas piezas como collares, pendientes e incluso coronas reales.

En este último sentido, el azul del Zafiro se ha relacionado con la heráldica de muchas familias nobles, por lo que su uso era bastante frecuente en todo tipo de piezas que buscaban simbolizar el linaje para el que se hacía la joya.

Fuera de estas joyas con una carga simbólica y nobiliaria muy marcada, lo cierto es que hoy el Zafiro natural solo se encuentra en piezas de alta joyería. Las gemas de este tipo que son completamente naturales y que obtienen niveles de pureza adecuados tiene precios elevados, de ahí que se conviertan en partes fundamentales de muchas creaciones de grandes artesanos.

Collares y pendientes son las piezas en las que el Zafiro tiene una mayor presencia. Por su color, normalmente estas joyas no son para un uso diario, ya que la intensidad del Zafiro hace aconsejable reservarlas para los momentos más especiales en los que la joya debe cobrar un protagonismo especial.

Los azules de los Zafiros son muy versátiles a la hora de ser combinados con otros materiales. Eso sí, normalmente es la plata o el oro blanco, o cualquier metal precioso con una tonalidad plateada y sencilla, los que mejor quedan con estas gemas para no robarles protagonismo a los intensos tonos que ofrecen.

También se pueden encontrar incrustaciones en torno a oro dorado, el oro tradicional, pese a que esta composición no es hoy de las más demandadas.

Zafiro, su simbología

Como otras muchas piedras preciosas que se vienen usando desde la antigüedad, el Zafiro está cargado de simbología y significado, así que vamos a compartir contigo todo lo que dice una piedra que seguro que te encanta conocer más de cerca.

La misma palabra Zafiro ya se merece una atención especial. El término griego sappheirosque deriva de la palabra hebrea Sapires donde podemos encontrar el origen etimológico de los actuales Zafiros. Este último término significa pulcro, lo que da una buena idea de lo que veían las culturas antiguas en los matices azules de esta piedra preciosa.

El uso del Zafiro es tan antiguo por la facilidad que había para encontrarlo a plena luz del sol. En muchos lugares, esta gema se podía coger directamente en las riberas de los ríos, algo que no sucede con los diamantes ni con otras parecidas.

Aunque la simbología de la piedra está más o menos clara por esa pulcritud a la que hemos hecho referencia, no en todas las culturas ha significado lo mismo. Por ejemplo, para los budistas el Zafiro es la piedra preciosa por excelencia siendo una fuente de paz y capaz de ofrecer serenidad y felicidad a quien la porta.

En la Edad Media europea, esta joya era considerada como un auténtico talismán para el amor. Tanto es así que son muchas las leyendas que giran en torno a amuletos hechos con Zafiro para atraer al sexo contrario y mantenerlo fiel. Una de las más destacadas es la que hace referencia a la esposa del emperador Carlomagno, de quien se dice que tenía un poder de atracción arrebatador y que no se separaba nunca de una cruz con dos Zafiros engarzados.

Pulcritud, serenidad, paz, amor… son muchos los sentidos que encontramos en los Zafiros. Actualmente, esta es la piedra que simboliza el 45 aniversario de bodas de los casados y la que se suele regalar en semejante ocasión. En estos casos, la simbología anterior se carga con otros detalles como la constancia, la sinceridad y la verdad, claves para mantener una relación de pareja viva durante tantos años.

En definitiva, son muchos los sentidos y significados que se le han ido dando a esta piedra. Eso sí, todos están relacionados con esa pulcritud de la que venimos hablando desde el principio y que debe estar presente siempre que se valora a esta joya.

Cómo saber si un Zafiro es auténtico

Llegados a este punto y después de todo lo que te hemos contado sobre el Zafiro, es posible que estés pensando en buscar uno para tu colección de piedras preciosas y para crear una joya que te acompañe y simbolice todo lo que esta gema te ofrece.

Eso sí, puede que te asalten dudas sobre la autenticidad de la joya. Y es que es complicado saber cuándo se está ante una piedra real o ante una falsa que haya salido de un laboratorio y que, por lo tanto, no sea natural.

Lo cierto es que no es fácil distinguir entre un Zafiro sintético y uno natural. Estos últimos han llegado a alcanzar tal nivel de similitud con los demás que solo pueden ser valorados, en último término, por los gemólogos más expertos.

Pero hay algunas condiciones que puedes valorar tú mismo y que delatarán a un Zafiro falso.

Las impurezas

La primera es la de las impurezas. Aunque creas que esto es algo negativo, lo cierto es que solo las piedras naturales cuentan con pequeñas impurezas en su interior. Y es que la naturaleza rara vez crea gemas libres de ellas.

A simple vista no suelen verse estas impurezas, pero basta una lupa para descubrirlas en muchos casos. Eso sí, que no tenga impurezas no es sinónimo de que se trate de un Zafiro falso, ya que hay muchos que están completamente libres de ellas. Lo que sí que puedes tener claro es que, si hay impurezas en su interior, hay muchas posibilidades de estar ante una gema 100% auténtica.

Burbujas de aire

Por otro lado, está la prueba de las burbujas de aire. En una Zafiro natural, estas no deben estar presente de ninguna forma, ya que la formación de la piedra elimina por completo el aire que pueda quedarse atrapado en su interior.

De esta forma, si ves con una lupa que hay burbujas de aire, hay muchas posibilidades de que sea una piedra sintética. Pero, al igual que sucedía con las impurezas, esta prueba no es definitiva. Puede haber Zafiros sintéticos que no presenten aire en su interior debido a un buen proceso de fabricación.

Las dos anteriores son las mejores formas de tener alguna pista sobre si un Zafiro es auténtico o no, pero no son definitivas. Por ello, te animamos a que, siempre que tengas dudas, acudas a un gemólogo profesional. De esta forma podrá tasar la piedra y decirnos a ciencia cierta, si estás ante uno original o no. Esto hará que tu compra sea mucho más segura.

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